Es ampliamente reconocido que el dolor y la anticipación al dolor es muy estresante para los pacientes1
Esto puede llevar a ansiedad y depresión, lo que hace que se cree alrededor de la cura un ciclo constante que puede influir negativamente sobre la percepción del paciente sobre el cuidado de heridas y que le puede llevar a rechazar el tratamiento2.
Los estudios también han dejado claro que el estrés puede retrasar la cicatrización. Los pacientes con un alto grado de estrés pueden experimentar elevados niveles de liberación de cortisona y suprimir la respuesta inflamatoria, limitando la velocidad y viabilidad de la ciatrización de la herida3
Referencias:
- Price P et al. Findings of an International Pain Survey. Submitted to International Wound Journal 2008
- Adams et al. Psychological approaches to chronic pain management. Journal of Clinical Nursing, 2006
- Soon K, Acton C. Pain-induced stress: a barrier to wound healing. Wounds UK
2006;2:4, 92-101