Alrededor del 15% de las personas con diabetes desarrollarán una úlcera en el pie debido a nervios dañados (neuropatía) o mala circulación sanguínea en las extremidades inferiores.
Pérdida de sensibilidad
La neuropatía genera menor sensibilidad en los pies, por lo que es menos probable sentir una lesión o infección. Por ejemplo, puede caminar en arena caliente o pisar un clavo y no sentirlo. Es imperativo que se examine los pies al menos dos veces al día, porque si no nota una lesión, esta puede empeorar.
Mala circulación
La mala circulación implica que la piel lesionada tarda más tiempo en curarse y por lo tanto es propensa a infecciones. Si su pie se encuentra pálido y frío, con bajo pulso o directamente sin pulso, usted ha puesto en peligro la circulación sanguínea.
Infección
Debido al pobre suministro de sangre, cualquier herida en el pie es propensa a infectarse. Usted debe mantener la herida limpia para evitar infecciones y minimizar el dolor.
Los signos de infección incluyen:
- Un aumento o un cambio en el dolor
- Aumento de enrojecimiento
- Inflamación
- Un aumento en la cantidad y el color del exudado (líquido) de la herida
- Olor en la herida
- Alta temperatura
Sin embargo, los primeros signos de infección como enrojecimiento, hinchazón y el dolor no siempre están presentes, por lo que necesita controlar sus
pies regularmente.